Mi nombre es Francisco Javier Sáenz. Pero casi nadie me llama así. Soy Kiko. Kiko Sáenz. Y hoy, también es mi marca.
No creo en el talento por sí solo.
Creo en el talento cuando se mezcla con disciplina, constancia… y decisiones incómodas.
Porque es ahí, cuando sales de lo previsto, donde de verdad aprendes. Donde aparece tu versión más real.
Creo en lo que haces cuando no sabes si estás preparado.
Porque ahí es donde se decide todo. Y hay que decidir.
Mi oportunidad surgió con un anuncio de trabajo en un periódico local. Sin contactos. Sin certezas. Sin un plan brillante. Sin enchufes.
Solo con una decisión: presentarme.
Han pasado más de 27 años desde ese día. Hoy soy directivo en una multinacional del retail.
Pero lo importante no es dónde estoy, sino todo lo que he tenido que aprender para no rendirme y seguir avanzando con fuerza y con la misma ilusión que el primer día.
He visto a muchas personas crecer. Y también he visto a muchas quedarse a medio camino.
No por falta de capacidad, sino por no dar el paso cuando tocaba.
Ahí es donde empieza todo: En creer, perseverar y no rinderte nunca.
Durante años sentí que había algo pendiente. Así nació OPORTUNÍZATE.
No como un libro más, sino como un empujón incómodo para dejar de esperar y empezar a moverte. Las oportunidades las debes crear tú.
Porque nadie viene a solucionarte la vida. Y el momento perfecto no existe.
Sigo aprendiendo. Sigo dudando. Pero ya no me quedo quieto.
Si tú también estás en ese punto en el que sabes que puedes más, entonces sí, aquí nos vamos a entender.
Porque esto no va de motivación. Va de insistir.
Va de ser un martillo pilón.